miércoles, abril 23, 2008
Pario, que manera de sufrir....
lunes, noviembre 12, 2007
Es el emblema del grupo, el corazón, el máximo ídolo xeneize en actividad; el que no le tiene miedo al ridículo y ensaya las piruetas más inverosímiles dentro del área rival. Es el hombre que contagia ilusiones desde su rebeldía goleadora, el que vence arqueros con suma frialdad. Es el referente, el que supo imponer modas y el que no duda en objetar crudamente el rendimiento de Boca, como cuando luego de la frustración en el último superclásico sentenció que les había faltado "actitud". También es el primero en derrochar optimismo cuando lo siente razonable, como cuando después del éxito frente a Racing, en la 15a jornada, celebró el empeño y el lúcido rendimiento de los xeneizes en un complejo escenario. Martín Palermo es, en definitiva, el hombre que hace latir las esperanzas boquenses en el Apertura, como únicos perseguidores del líder, Lanús, y más allá en el calendario, en el Mundial de Clubes, en Japón. Palermo no es sólo el N° 9 y máximo artillero del equipo en el certamen, con 11 tantos..., Palermo es mucho más que ello. Es el alma del pueblo auriazul, el abanderado de las grandes hazañas. Es el hombre que persigue, con certezas, el sueño de superar a Pancho Varallo y ser el máximo goleador en la rica historia de Boca. Es el que no se intimida y el que no vacila en afirmar que no se siente menos que "ninguno de los jugadores de Milan", pensando en una futura definición ante el conjunto italiano en terreno japonés. Es el atacante que anticipa a los defensores y sentencia las vallas con cabezazos fortísimos e inatajables, como los dos de ayer, ante Vélez, superando en ambos saltos a Hernán Pellerano y batiendo al arquero Germán Montoya. "Pasó otra final y ahora nos faltan tres. Está a la vista que Lanús es un gran equipo, pero históricamente Boca demostró que en las situaciones difíciles se agranda...", expresó ayer el futbolista nacido en La Plata, que el último miércoles festejó los 34 años. Palermo es el símbolo de la perseverancia; nunca se resigna. "Tiene una personalidad de hierro; es de los hombres más fuertes que conocí en mi vida", dijo, en una oportunidad, su socio futbolístico y amigo Guillermo Barros Schelotto. Para el Loco , nada es imposible. En su extensa carrera fue vitoreado y criticado, casi en una misma proporción. Enamora o exaspera. Pero de algo no existen dudas: se ganó ampliamente el respeto de sus colegas en un mundillo ultra competitivo. Marcó goles en todos los clubes donde actuó y en casi todos los partidos. Padeció duras lesiones y crueles golpes en su vida íntima, pero siempre se aferró a su familia y a sus amigos para superarlos. En agosto último, junto con su mujer Lorena Barrichi, perdió a su hijo recién nacido, a quien habían llamado Stefano. Meses después, Martín se tatuó en el antebrazo el nombre de su hijo fallecido y ayer, cada vez que logró un gol, se besó esa parte del cuerpo, emocionado y mirando al cielo. Sin dudas, la de ayer no era una tarde más para Palermo, porque el entrenador adversario, Ricardo Antonio La Volpe, fue el conductor en una triste y polémica etapa del club de la Ribera. En su momento, el atacante criticó algunos modismos del Bigotón para con el grupo; por ello, con sus estocadas goleadoras, el N° 9 se vengó, a su manera, de algunas rencillas no tan lejanas. "¿Qué puedo decir de Martín? Miren sus estadísticas, sus números, y la respuesta estará clarita...", lo elogió el técnico de Boca, Miguel Angel Russo, quien casi nunca lo reemplaza. "Después de ganarle a Racing nos propusimos ganar todos los partidos que siguieran. Vamos por el buen camino. Estamos en Boca y queremos ganar todo, sí o sí", sentenció Martín Palermo, mucho más que un hombre optimista... 21 los goles que le faltan a Palermo (tiene 173) para alcanzar a Varallo, máximo goleador histórico, con 194 tantos
jueves, octubre 04, 2007
Y volvio la joya....
A veces con dolor, pero Rodrigo se la bancó siempre.
Boca recuperó a Palacio y recuperó la sonrisa. Esta vez no hubo rivales ni carteles que lo pararan. Estuvo intratable. Contra los jujeños, el 23 de setiembre, había sufrido un insólito accidente al impactar su rodilla izquierda contra un cartel de publicidad y se hizo un corte importante que obligó a que le dieran nueve puntos de sutura. Ayer, otra vez en la Bombonera, hubo tres jugadas en las que estuvo bien cerca de los malditos carteles. Dos en el primer tiempo y una en el complemento. En la primera, a los 16 minutos, desbordó y tiró un centro exigido, casualmente sobre el mismo lugar en donde se abrió la rodilla. Pero en esta ocasión la publicidad estaba más alejada de la línea de fondo. La segunda, a los 23: cayó de frente y con las rodillas flexionadas en el lugar en donde realizan el calentamiento los suplentes. Se hizo un silencio, pero se levantó más rápido que lo que demoró en caer. Y la tercera, a los 20 del segundo tiempo, cuando clavó los frenos apoyando sus manos contra el cartel que limita el banco visitante. "Le hicimos un vendaje especial en la rodilla, tomando la precaución de abrirle una ventana haciendo unos cortes en la parte posterior para facilitar su movilidad. Afortunadamente todo salió bien", le explicó a Olé el doctor José Veiga.Rodrigo fue clave en el triunfo y, claro, Russo se despachó con los mejores elogios para hablar de él: "Es de esos jugadores distintos, que Boca necesita, que marcan un camino y que son preocupación para el rival. Por algo los rivales cambian la defensa cuando juega él. Sufrimos su ausencia por culpa de un cartel. Es importante para nosotros". Todo Boca está tranquilo: sabe que su crack estará contra River.
Palacio fue la estrella que trajo Boca para el Xentenario. Picó para ídolo con goles en amistosos al Rojo y River. Resultó clave en el penta de Basile, se subió al avión mundialista (único de campo del torneo local) y ayudó con cuatro tantos a la 6 conquista de América. Es un pibe introvertido, no alimenta a los programas de chimentos. Con un legajo tan meritorio, ¿qué se le reprocha? Transcribo críticas escuchadas, al menos hasta hace unos días, en ámbitos boquenses: define mal, no aparece en los clásicos, se patina, ya no encara... Si incluimos los choques vs. San Lorenzo entre los más importantes, el 14 se anotó un porotazo. Su estadística ante este rival es perfecta: jugó dos, ganó los dos (7-1 el anterior) y en ambos anduvo bien. La presencia del bahiense volvió a ser contagiosa. Con él en la cancha, sus compañeros y, sobre todo, sus adversarios saben que en cualquier momento desequilibra. Preocupa, inquieta, incluso sin que lo busquen demasiado. Palermo se beneficia, más allá de un centro como el que dio origen al 2-0, porque la defensa no atiende una sola marca. Aclaramos que el 2º se lo adjudicamos a Méndez, no sea cosa que nos acusen de hacer marketing en contra de Varallo. Si nos permiten, destacamos el rol de Martín en las pelotas paradas que fueron, al cabo, la única ilusión del cuadro visitante. Poco para un DT de espíritu tan audaz, ¿no?El título se refiere a las joyas. La otra es Banega.
sábado, junio 23, 2007

SALUD AL CAMPEON DE
AMERICA!!!!!!!!Sinceramente no habia tenido tiempo de actualizar el blog despues del campeonato logrado y que con tanto sufrimiento de mi parte he plasmado aqui partido por partido. Ese sufrimiento que solo me abandono cuando Roman clava el 2 a 0 faltando 10 minutos para que el partido finalice. Recien ahi me dije intimamente : " ya esta, somos campeones! ", recien ahi pude relajarme y apenas disfrutar...
Que equipo este por Dioss!!!!!!
Que manera de sufrir!!!!!!
Como demostramos cada que que era necesario "la chapa" de la historia que Boca saca cuando verdaderamente las papas queman y hay que salir " a matar o morir..." a lo Boca, si viejo!!! a lo Boca!!!!
Y volvimos a salir campeones de America, y ahora preparamos el avion y nos vamos en diciembre a Japon.....
Gracias viejo por haberme hecho hincha de Boca!!!!!
Gracias por ese momento de niño que aun recuerdo y nunca olvidare de la antigua radio vieja de mi padre donde el gordo Jose Maria Muñoz decia : " Gooooooooooooooooooooolllll de Bocaaaaaaaaaaaaa, Alfredo Graciaaaaniiiiiii!!!!!! como en sus grandes jornadas como goleadorrrr y atacanteeeeeeeeeeeee "
Y recuerdo ese tronar de voces al fondo que yo no entendia mientras mi viejo reparaba su vieja bicicleta......
Gracias viejo desde alla arriba que seguramente habras sufrido y disfrutado como yo de estas efimeras cosas que solo Boca nos puede dar












martes, junio 19, 2007
jueves, junio 14, 2007

Si fue
duro acá, será guerra allá.Y ahí
vamos: casco, bandera y vincha.
viernes, junio 08, 2007
Otra final....y van........



Por CAMILO MARTINODe un campeón pueden ponerse en duda muchas cosas. El nivel de los jugadores que lo integran, el estilo de juego, su táctica, las decisiones del entrenador y las cosas que usted pueda imaginar; pero de un campeón nunca hay que menospreciar su corazón, eso es lo que lo hace grande, inmenso y campeón, todo esto es Boca por más que todavía no haya ganado nada. En siete años, -desde el 2000 hasta el 2007-, Boca llega a su quinta final en Copa Libertadores, con varios jugadores que repiten este logro, con otros que son debutantes y con un técnico, -Miguel Russo-, distinto a Carlos Bianchi. Son siete años, muchos en el fútbol dinámico de estos días, y Boca está otra vez en una final, otra vez a un paso de volver a Japón ahora para jugar el Mundial de Clubes, listo para volverle a discutir al Milan su liderazgo entre los más ganadores y preparado para escribir contra el Gremio de Brasil otra inolvidable historia en ese diario boquense que se acostumbró desde hace a una década a tutearse con la gloria a diario.No era fácil para Boca el desafío de anoche. Un arquero al cincuenta por ciento de su condición, Román desgastado, y dos dolorosos goles en contra para levantar, con el agravante de que un gol del Cúcuta podía terminar con todo. Si algo faltaba para hacer para hacer más pesada la noche de Boca, apareció la niebla que terminó por teñir de epopeya el pase a la final.Además, Colón lo había sacado del Apertura y sólo le quedaba la Copa, entonces para el equipo de Russo era matar o morir, jugar la final o quedarse sin nada, justo después de perder hace un par de meses un campeonato increíble con Estudiantes; para Boca era más que un partido, era para varios jugadores demostrar que el fuego sagrado del campeón estaba vivo, que latía dentro de Riquelme, de Ibarra, de Battaglia, Palermo, Clemente Rodríguez o de Pablo Ledesma que demuestra tener la misma piel que ellos; y los nuevos que llegaron con el recambio, -el Cata Díaz, Morel, Banega, Palacio-, también demostraron comprender el lugar donde están y cuales son las obligaciones que imponen el manto sagrado.Boca está en la final porque sabe como jugar estos partido, porque los siente, porque los quiere ganar más que ninguno, porque los juega con el corazón, como se debe hacer en estos momentos claves. Ahora viene Gremio, otra batalla, otra historia para escribir con el alma de un campeón.


Hay escenas que definen a los equipos campeones. Puede ser un hombrazo de Morel Rodríguez a los 3 minutos del primer tiempo o una tapada como la de Caranta a los 51 del segundo. Puede ser una caricia como la de Román en el 1-0 o un cabezazo brutal como el de Palermo en el 2-0. Puede ser el torbellino de Ledesma o la firmeza de Ibarra. La calidad del Cata. La vergüenza de Battaglia. Los dientes apretados de todos para barrer y parar trabar. La paciencia para no desesperarse cuando, en los primeros tres minutos del segundo tiempo, se escurrieron cuatro situaciones de gol. El temple para no desesperarse cuando el línea anuló el falso 2-0. O la astucia para acorralar al Cúcuta después de una suspensión que podría haber jugado en contra. Boca tuvo el corazón caliente y por eso se candidatea una vez más para ser el rey de América. Podrá coronarse o no, pero no le faltan méritos: dio todas las materias que debe rendir un aspirante. Se bancó la altura por tres, superó el desgaste de una serie ladina contra Vélez, mostró su chapa en Asunción y cacheteó al cuco de esta Copa hasta transformarlo en un monstruo poco creíble de película de terror barata.Más que nunca, escondidos en la niebla espesa, los colombianos parecieron espectros. Cúcuta fue un equipo fantasma, la versión de papel de aquél que cocinó a Boca al vapor hace ocho días. Después de un par de apariciones en los primeros minutos (incluido un tiro libre de Bustos en el travesaño), se esfumó. Y recién volvió a patear al arco a los 48 minutos del segundo tiempo.Si la actitud pudiera definirse en una jugada, vale esta comparación. Cuando Morel salía en camilla, el Cata se le acercó para preguntarle cuál era su marca en el córner que estaba por llover al área. Y Palacio se hizo cargo. En el área de enfrente, un Battaglia recién ingresado entró solito a ponerle la cabeza al tiro de esquina de Riquelme. ¿Cómo se llama eso? Concentración, experiencia, compromiso, dominio psicológico de la situación. Si Boca necesitaba una nueva prueba de grandeza y de madurez, la dio anoche revirtiendo una serie dura.No hubo braseros de hierro disipando la niebla del Centenario, como en la finalísima del 77. Pero sí hubo brasas. Cada jugador vestido de azul y oro fue una llamarada derritiendo a los fríos colombianos. Boca tuvo el fuego de los campeones. Por eso disipó la niebla. Por eso la noche se llenó de gritos y de promesas. Y de lágrimas como las de Palermo, fundido en ese abrazo interminable con Román.
Veo veo. ¿Qué ves? "Que vamo'' a
salir...", gritan los hinchas. No paran. Nada, ni la helada noche del Río de la Plata puede apagar la caldera de la Bombonera que late. Que late y hace temblar.
jueves, junio 07, 2007
.............AMEN..............
El desafío de cambiar la historiaMARCELO GUERRERO mguerrero@ole.com.ar
Nunca, en series de ida y vuelta, Boca levantó una desventaja de dos goles. Necesita hacerlo esta noche para llegar a la definición y alcanzar al grandioso Peñarol, que con nueve finales de Libertadores —varias épicas, la última en 1987— es líder en el rubro. Hay pocos antecedentes de cuadros que ganaron tras quedar 1-3 en el primer chico. El caso más cercano se dio en la Sudamericana 06: por cuartos, Toluca venció 2-0 en México y revirtió la derrota sufrida en el estadio Pedro Bidegain.Desde el 1ø de marzo, 1-0 a Cienciano bajo la lluvia y sobre la hora, Boca viene jugando partidos decisivos en la Copa. Lo fueron el 3-0 a Toluca, el 7-0 a Bolívar, el 3-0 a Vélez y el 2-0 a Libertad. Mezcladas con esas victorias, hubo tropezones que dificultaron la marcha en el torneo más competitivo de la región. El equipo se sobrepuso a las caídas y llega con aire a esta parada difícil.Si Boca presentó el mejor tridente ofensivo en la edición 07, esta noche es imprescindible confirmarlo. Con Riquelme, Palacio y Palermo mentalmente convencidos del triunfo, la clasificación es posible. Ellos son las figuras, los que pueden meter los goles y habilitar otra fiesta en la Bombonera. Deberán acompañarlos en esa tarea los que ya tienen suficiente experiencia en situaciones límite y los que empiezan a vivirlas.Los 11 han hecho méritos para estar hoy en este lugar y con esta camiseta. A honrarla, muchachos.
viernes, mayo 25, 2007
Y BOCA VA CARAJOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Da orgullo cuando juega así
Boca ya superó su performance del 05 en la Libertadores y, también, la de los cinco representantes argentinos en la 06, cuando ninguno pudo sortear el turno de cuartos. Y obtuvo esos logros después de jugar uno de los mejores partidos en el exterior de los últimos años. El rival, que venía de ser verdugo de dos compatriotas, quedó reducido a una expresión mínima. Boca le manejó la pelota, le generó situaciones y ni siquiera le permitió ilusionarse con alguna llegada. ¿Cuántas chances de gol hubo para Libertad? El ping-pong andará en ocho o nueve a cero. Después del 2º la diferencia entre ambos se hizo sideral.Las diez mil voces xeneizes corearon un olé inimaginable en instancias de este tipo. Hasta ahora, sólo el ya eliminado Nacional (1-0 a Necaxa) y Boca consiguieron triunfos de visitante en la revancha de las series.El pase a semi se empezó a ganar en la Bombonera, donde el equipo se sobrepuso a un penal errado, a un 0-1 casi en contra y a un gol mal anulado, y se liquidó en el Defensores del Chaco, con una defensa sin fallas, volantes rendidores –incluidos los relevos-- y un Román iluminado, el mismo de las grandes noches vs. River o Palmeiras. Los delanteros aportaron su cuota y no deberán olvidarse de cumplir para continuar avanzando.El miércoles 23 recordamos el 11º aniversario de la salida de Olé, ayer se cumplió el 7º del inolvidable gol de Palermo a Bonano y hoy se festeja el 197º aniversario de la Revolución de Mayo. En esta semana tan especial, sepan los argentinos que el cuadrito de un modesto barrio los hace quedar bien en todo el mundo.

Y UN DIA VOLVIO EL CATA.......
Para medir lo mucho que se extrañó a Daniel Díaz no sólo es necesario ver los siete partidos en los que no estuvo, sino también observar el de ayer. Todas las carencias que se vieron en su ausencia se diluyeron con el Cata en cancha. Recuperador, organizador y hasta lanzador. La única dificultad que tuvo en el primer tiempo (ganarle de arriba a Rodrigo López) lo solucionó en el segundo. Bienvenido, Cata.Dónde más se notó la reaparición del central (después del 7-0 a Bolívar estuvo casi un mes afuera por un desgarro y luego por un dolor lumbar) fue en el arco. Todas aquellas pelotas que antes terminaban en Caranta (o en la red), ayer morían en los pies de Díaz, bien secundado por Morel Rodríguez, quien salió por una sobrecarga en el posterior derecho. Si bien los avances de Libertad fueron más livianos que en La Boca, ayer muchos intentos perecieron antes de nacer gracias a la capacidad tiempista de Díaz. Así, Morel sufrió menos sofocones que en partidos anteriores y toda la defensa se mostró menos apurada y más prolija en salidas y quites. "Terminé cansado por la falta de ritmo. En la ida sentí una molestia en la cintura y no podía ser egoísta y pedir jugar si no estaba al 100%. El DT me dio confianza y por suerte hicimos un buen partido", dijo.No sólo eso. Con el reloj corriendo desesperado y Boca intentando superar la línea del medio, el Cata abrió el camino. Recibió en pleno retroceso, lo vio a Román sobre la izquierda y le cruzó el pase, preciso, a los pies, para que el 10 iniciara la apilada que terminó en el 1-0 y la clasificación. "Tuvimos la genialidad de Román y el esfuerzo de todos. Estuvimos sólidos en todas las líneas y bien parados en el fondo". Con él fue mucho más fácil.
viernes, mayo 18, 2007
Claro que vale! carajo y la puta que los pario!!
Desde chiquitos los goleadores aprenden que no hay que rendirse nunca. Que hay que buscar hasta el último minuto y exigir hasta en la pelota más inofensiva. Que en la noche más oscura también puede aparecer un rayo de gol. Todos esos consejos que a Martín Palermo lo ayudaron a convertirse en esto que es hoy se los enseñó a sus compañeros en un curso aceleradísimo en los últimos minutos del partido, para que Boca siga respirando en esta Copa Libertadores. Dos goles, uno que vale, otro que no por un grosero error de un juez asistente, otra vez presente cuando la pelota hierve y un mensaje esperanzador para todos: se puede. Siempre hay revancha.La de Boca será en seis días, en un Defensores del Chaco donde Libertad no suele mostrarse tan sólido como cuando juega de visitante. La de Palermo, en cambio, fue pago express.Buscó de entrada el Loco... Y nada. En el área, entre una multitud, no encontró una bola redonda por abajo y por arriba apenas pudo conectar un centro. Encima, a esta altura de su vida, la movilidad no es una característica que lo distinga. En realidad, no lo fue nunca, pero menos aún en estos años de madurez. Entonces, entre lo que no le llegaba y lo que no generaba, se le empezó a ir la noche. Pero siguió buscando Palermo...Y en eso apareció un penal, otro más, y con él todos los fantasmas recientes. Metió uno contra Newell''s, empezó la crisis con el que le atajó Campagnuolo, se reivindicó esa misma tarde con carambola en el palo derecho, agigantó las dudas con el que mandó al cielo contra Vélez y, por más que esa noche de Copa se sacó las ganas con un gol de cabeza, la confianza no volvió completamente. Entonces, tras una charla entre referentes, le pasó la posta a Román y el 9 ayer miró de lejos cómo Romy corría su misma mala suerte. Ni se acercó al punto penal. Pero siguió buscando el Loco...Al final, cuando se escuchaba algún insulto por el manotazo fallido de Caranta, cuando Libertad parecía que lo tenía en el bolso, cuando Boca tropezaba por enésima vez, entonces el goleador encontró lo que buscaba. Clemente tomó un rebote, metió un centro atrás al corazón del área y a Palermo por fin le quedó una en la mira. Desde ahí, claro, no falla. Pero tuvo que interrumpir de golpe el festejo: banderín levantado, gol anulado. Error grosero porque Clemente había partido habilitado tras el remate de Dátolo. Pero, como siempre, siguió buscando el goleador...Y dos minutos más tarde, sobre el final, volvió a encontrar eso que persiguió desde el primer minuto. Ya no se lo sacó nadie. Gritó su revancha con los brazos en alto. Y todos aprendieron la lección. El jueves Boca tendrá la suya para demostrarlo.
viernes, mayo 11, 2007
jejeje...

jueves, mayo 10, 2007
SI SEÑORES...SON UNICOS!!!! VAMOS BOCA CARAJOOOOO!!!!!!!




jueves, mayo 03, 2007
Y Boca va......




La actuación de alto vuelo de Boca tuvo su recompensa en el marcador
Con goles de Riquelme, Palermo y Clemente, batió por 3-0 a Vélez y quedó a un paso de los cuartos de final;
Juego, precisión, decisión, agresividad. Boca fue un cóctel de virtudes y, en el final, encontró la mejor recompensa a su superioridad. En la Bombonera, Boca superó por 3 a 0 a Vélez, un débil adversario, en el primer partido por los octavos de final de la Copa Toyota Libertadores, y quedó cerca de la clasificación. El desquite será el miércoles próximo, en Liniers. La primera parte del espectáculo resultó un auténtico show de Boca. La mínima diferencia resultó una ironía de la abultada ventaja en el juego, en la decisión y en la actitud. Boca fue muy superior a Vélez, mucho antes de la salida de Gastón Sessa, mucho antes de jugar once contra diez. Sin embargo, la mala puntería de Palermo y la impericia general lo privaron de sacar cómodas ventajas en el marcador. A los nueve minutos abrió el score, con un golazo de Riquelme, directo al ángulo, luego de un pase en el área de Palermo, casi sin dificultad entre Bustamante y Bustos. Vélez no reaccionó: distribuido con dos líneas de cuatro, más entusiasmado para marcar que para crear, su juego dependió de decisiones individuales. Pero siempre más cerca del arco propio; por ejemplo, Bustos se dedicó a hacerle a Riquelme, sin éxito, una marca personal intermitente. Una excelente acción colectiva, de lo mejor de Boca en el certamen, chocó con la mala puntería de Palermo y la reacción de Sessa. Antes, en un juego de toques y precisión, la jugada colectiva la había comenzado Riquelme y la pelota continuó con Ledesma y Palacio, hasta el desacertado final en Palermo. Al rato, pareció que el desarrollo quedaría resuelto por la insólita intervención de Sessa -una más, en un año fatídico-, que buscó una pelota en el aire con la pierna derecha elevada que, directa, impactó en la frente de Palacio: penal y expulsión. Mientras Miguel Russo arriesgó en todo momento, Ricardo La Volpe prefirió mayor cautela: Peratta, el arquero suplente, ingresó por Zárate, un pichón de crack amonestado, fastidioso y cambio permanente para el DT. El juego creció en interés porque Palermo, otra vez, falló un penal: su remate fue directo al cielo. Con el resultado con la mínima diferencia, Boca siguió por el mismo camino: agresivo, decidido, preciso, pero le faltó siempre la puntada final. Vélez pareció estar en otra sintonía: Castromán, a veces y Escudero, casi nunca, intentaron avances profundos y ambiciosos. Boca siempre fue más y mejor. Conducido por Riquelme, respaldado por Ledesma -cada día juega mejor- y apoyado en Palacio, maltratado por algunos excesos velezanos, Boca fue. Y encontró el merecido segundo tanto: un cabezazo de Palermo, exigido entre Uglessich y Pellerano. Y en el final, el resultado exacto para permitirse soñar: golazo de Clemente Rodríguez, con un derechazo. La función había terminado. En el juego... y también en el marcador.
1 victoria puede lucir ahora Boca sobre Vélez en torneos internacionales. Entre la Libertadores 94 y la Mercosur 98, sumaba tres caídas y una igualdad.











